Guillermo Gómez Rivera
Academia Filipina de la Lengua
Correspondiente de la R. A. E.
Manila
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La historia moderna, o contemporánea, de Filipinas, se puede entender mejor si se repasa la ejecutoria individual
de cada Presidente Filipino desde 1896-98, cuando se fundó la República de Filipinas sobre la base del Estado Filipino
que Miguel López de Legaspi estableció el 24 de junio de 1571, bajo la jurisdicción de la Corona de España, hasta
el tiempo presente.
La bíografía de los presidentes filipinos, particularmente los de la época de la supuesta independencia de Filipinas,
dan una visión bien clara del carácter maquiavélico del explotador y cruel nuevo colonialismo WASP usense en este país.
Bajo este nuevo colonialismo los incautos filipinos se encuentran en una situación más dificil en comparación con la
situación de sus padres durante los casi cuatro siglos de tutela española.
En estas biografias de Presidentes Filipinos, el estudioso lector podrá discernir, los pasos tomados por el
neocolonialismo WASP usense en su afán de deshispanizarle al filipino para mejor sojuzgarlo a fin de apropiarse de
sus recursos naturales, y hasta de su obra de mano, para efectuar una explotación de los mismos de forma exclusiva
y absoluta. GGR
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MACARIO SACAY DE LEÓN (1878-1907)
EL PRESIDENTE DE FILIPINAS AHORCADO POR CREER EN LA BENEVOLENCIA WASP USENSE.
El General Miguel Malvar iba a asumir la presidencia de la República Filipina, vaciada por la captura y prisión del
Presidente Aguinaldo por los invasores WASP usense.
Pero el mismo Gral. Malvar, por circunstancias desconocidas, decidió rendirse a los invasores usenses en vez de tomar
la presidencia de la mencionada Primera República de Filipinas. Por eso, la misma quedó abandonada como así lo querían
los mencionados invasores para justificar su anexión del territorio filipino. Los invasores alegaron, ante Malvar, que el
territorio filipino ya era de ellos porque lo habían comprado de España por veinte millones de dólares mediante el
infame Tratado de París al que adrede se excluyó toda participación, del Embajador Felipe Agoncillo, de la República de
Filipinas. Agoncillo ya estaba en París para presenter la posición Filipina, pero EE.UU. le negó la entrada.
El Gral. Miguel Malvar no se dio cuenta que la "compra de Filipinas" era un truco de los invasores usenses para ellos
tener, a la postre, algún argumento "legal" con que decirles, a los patriotas filipinos, que su lucha por su propia
República Filipina ya era inútil puesto que su gobierno, al carecer de territorio, carecía de jurisdicción. Pues con el
Tratado de París, el territorio filipino pasó a ser "propiedad" de los Estados Unidos de América, o, de la U.S.A.
Pero hubo un katipunero (miembro de la KKK o del Patido Revolucionario Katipúnan), Macario Sacay de León, que
descubrió el truco del invasor. Sabía que España, derrotada, había sido forzada a vender su provincia de ultramar,
Filipinas, a los "victoriosos norteamericanos" aunque ya había perdido su jurisdicción sobre la misma. Para éste katipunero,
el Tratado de París, era nulo ab initio o desde el principio, en todo cuanto se tratara del territorio de Filipinas.
Indignado por la usurpación del invasor usense, Macario Sacay asumió la Presidencia de la República Filipina.
El Presidente Sacay, tras una resistencia que duró hasta 1907 se dejó luego capturar porque se le prometió un
salvoconducto por mediación del abogado Dominador Gómez.
Lo que le convenció al Presidente Macario Sacay en su decision de rendirse a los invasoresWASP usenses, fue la
proclama de que Estados Unidos iba a permitir a los filipinos a organizar su propio cuerpo legislativo en la Primera
Asamblea de 1907.
Durante un baile dado por los WASP usenses en su honor, tras extenderle una falsa amistía, el Presidente Macario
Sacay se vió traicioneramente arrestado juntamente con un general suyo, Belarmino, y encarcelado en Intramuros.
Después de un poco de tiempo, los militares usenses calladamente ahorcaron al Presidente Macario Sacay, juntamente
con el General Belarmino, declarándolos 'bandidos' a raiz de la ley contra el bandolerismo que ellos mismos se inventaron
de forma unilateral.
Con el asesinato del Presidente Macario Sacay, los invasores WASP usenses lograron suprimir casi por completo a la
primera República Filipina, fundada desde 1896, para luego gobernar militarme sobre Filipinas a fuerza de armas bélicas y
masacres.
Los invasores usenses masacraron, según el escritor Gore Vidal, a no menos de tres millones de filipinOs
entre 1898 y 1904. Es por eso que los diez millones de filipinos empadronados por el censo de 1890 se redujeron a solamente
siete millones según el censo usense de 1905.
Como una acompañante estrategia militar, los WASP usenses fingieron organizar un sistema de educación para el bien
de los filipinos, pero su meta de supuestamente educar a las nuevas generaciones de filipinos nunca fue enderezada para la
libertad y la prosperidad de éstos. Su meta primordial era imponer de forma obligatoriar el idioma inglés como medio de
instrucción y lengua oficial sobre los atemorizados filipinos para, más tarde, desnaturalizarlos, o desfilipinizarlos,
a fin de mejor sojuzgarlos económica y políticamente mediante sus politicos lacayos, y de esa manera formar todo un Nuevo
Mercado de consumidores para sus productos industriales.
En resumidas cuentas, la guerra impuesta por los más poderosos WASP usenses sobre la República Filipina de 1898
resultó en la muerte de la sexta parte del la población total de Filipinas entre 1899 y 1904. Y lo irónico es que dicha
guerra sangrienta, que asesinó a tres millones de filipinos que defendían su libertad y su primera República, “se tuvo
que hacer para cristianizarles, civilizarles y educarles a los ya católicos, civilizados y educados filipinos”.
Los invasores WASP usenses, muy adredemente ignoraron, desde luego, que los filipinos ya estaban suficientemente
educados en español.
Pero los invasores WASP usense también tuvieron por objetivo de su colonialismo brutal desmentir el progreso ya
adquirido por los filipinos durante sus cuatro siglos casi de union con España mediante el mismo sistema educativo que
impusieron.
Y ese sistema educativo desnaturalizarle al filipino estuvo sostenido, desde un principio, con el dinero extraido
de los derrotados filipinos, forzados a rendirse como contribuyentes del gobierno colonial WASP usense en su propio país.
Para embaucar a las nuevas generaciones de Filipinos supuestamente educados en ingles, los invasores obligaron la enseñanza
de una 'historia filipina' a su favor que logró entorpecer a estas mismas nuevas generaciones de filipinos logrando su
desnaturalización y desnacionalización.
Más tarde, estos desnaturalzados y desnacionalidas que chapurrean el inglés incautamente se apodan a si mismos con el
denigrante mote de "Pinóy" que se inventó en EE.UU. a base de dos palabras: “Pin” de “Philippine” y “óy” de “unggóy”:
voz tagala que significa simio. Literalmente interpretado, PINÓY significa “simio de Filipinas”.
El sistemático entorpecimiento mediante una supuesta educación en idioma inglés, por encima de los idiomas tagalo y
español, el "moderno" colonialismo impuesto por los invasores WASP usenses, ha logrado borrar los derechos económicos,
lenguales, políticos y humanos del pueblo filipino hasta nuestros días. El resultado palpante de esa educación en ingles
es una Filipinas económicamente empobrecida y en estado de continuo caos politico.
La democracia que supuestamente ha engendrado la supuesta educación en inglés del filipino “moderno”, no puede
funcionar debidamente para su propio beneficio nacional porque el actual votante filipino no tiene un verdadero derecho a
su voto. Por pobre se ve obligado a vender su voto a los que representan unas dinastías políticas, o warlords, que lo
esclavizan y lo empobrecen a perpetuidad.
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