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Elecciones en España
Se conoce como "tercera alternativa" la propuesta dirigida a quienes, desencantados con el sistema
electoral español, o con los dos partidos que monopolizan el poder político, optan por no votar o votar en
blanco, con lo cual, pese al descontento manifestado, permiten a los denominados "dos grandes" seguir gobernando sin
preocuparles su baja aceptación respecto al censo electoral total, dado que sólamente cuentan porcentaje de apoyo sobre el
total de votos emitidos.
En esta consideración, total de votos emitidos, es más positivo el voto en blanco que la abstención,
pero, aún así, el resultado es menos "peligroso" para los dos monopolizadores del poder, pues saben que el voto en
blanco y la abstención no suponen escaños ocupados por opositores a sus políticas.
El concepto "tercera alternativa", que originariamente supondría votar a la tercera fuerza en número de
votos en cada provincia o Comunidad, aunque no tenga representación pues su electorado diste mucho del mayoritario, se
hace más complejo en lugares donde si existe una tercera formación fuerte, con representación. Es el caso de comunidades
con implantación nacionalista, por ejemplo.
En estas comunidades ¿cuál sería la alternativa para los no conformes con ninguno de los partidos
que les gobiernan?
Personalmente, y aquí manifiesto ideas propias que pueden separarse del concepto general manifestado
por "la tercera alternativa", creo que en tales comunidades si existe una mayor pluralidad entre quienes ocupan escaños.
En Cataluña, por ejemplo, PP y PSOE si tienen enfrente a representantes de otras opciones, bien de derechas, bien de
izquierdas. Incluso los nacionalistas progresistas que han conseguido llegar a Madrid plantean políticas no sólo en
beneficio de los habitantes de sus comunidades, sino de toda España (lo resumo en el comentario de Joan Ridao, de Esquerra
Republicana de Catalunya, tras los recortes anunciados el pasado 12 de mayo: "El gobierno es fuerte con los débiles y
débil con los fuertes").
Pero, en la mayoría de comunidades españolas no existe esa tercera fuerza. De ahí que se hable de
tercera alternativa.
La alternativa es, necesariamente, progresista (¡Para defender los intereses de "los de siempre" ya
está el PP. Para defender los intereses de los "nuevos ricos" ya está el PSOE!) ¿Quién defenderá a la gran mayoría de la
población? Y ya no sólo a los más deprimidos sino a ese gran sector que se engloba bajo el concepto de
"clase media", pero que de "media" no tiene nada aunque así pretendan hacérnoslo creer desde la prensa, radio y TV, medios
que, por cierto, no expresan la opinión de las clases menos pudientes pues, como mucho, estas clases sólo podrán
manifestar su opinión en una "carta al director" (¡¡ y eso si se la publican !!) perdida entre centenares de noticias,
día tras día, con las que nos "comen el tarro" aceptando las medidas para "apretarse el cinturón" los más desfavorecidos,
para salvar a los bancos, a los grandes empresarios y a las grandes rentas que declaran a Hacienda cantidades muy inferiores
a las realmente ingresadas (y para quienes la crisis es ganar "sólo" treinta donde antes ganaban cien). Y eso porque,
aunque evidente, es constantemente olvidado: los medios de comunicación no son propiedad de las clases bajas o medias,
sino de poderosos grupos económicos que, a través de sus periódicos, sus revistas, sus programas de
corazón, ..., embellecen su egoista política de guerras, depredación, reparto injusto de la riqueza, enfrentamiento entre
iguales (para evitar que quienes serían sus oponentes se unan, lo que sería un gran peligro para ellos)...
Por eso la tercera alternativa ha de ser progresista. De nada serviría otro grupo político que
sólamente cambiase en siglas y caras pero no en políticas (como es el caso, y cito a modo personal, de UPyD, cuyas ideas
son intermedias entre las del PP y PSOE. Más de lo mismo).
A continuación va un cuadro con resultados de las últimas elecciones autonómicas y las posibles "terceras
alternativas" en cada caso. (He remarcado Izquierda Unida como alternativa personal). En elecciones generales hay
que estar a los resultados provincia por provincia.
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